Si la hipoteca está a nombre de los dos, al banco le da lo mismo quién paga y quién no de los dos. Ellos lo que quieren es cobrar, independientemente de cuál de los dos les dé el dinero.
Si uno o los dos deja de pagar, pasará a buscar la pasta de donde pueda: primero de vuestras cuentas, y si no fueseis solventes ninguno de los dos, actuará contra los avalistas. Y si ellos tampoco pueden hacer frente, se subastaría el piso, se cancelaría lo que quedase pendiente de la hipoteca, y si no fuese suficiente se procedería al embargo de nóminas o prestaciones por desempleo.
Por tanto, si tú no pagas, y él tampoco los que saldrán pendiendo serán tus suegros en un primer momento.
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