Martes, 29 de julio de 2008.
Los datos, que ya fueron pésimos a principios de año, se han convertido en catastróficos. Los días negros para la venta de viviendas e hipotecas se volvieron todavía más oscuros en mayo, cuando ambos indicadores cayeron en torno al 35% sobre mayo de 2007. Éste es el peor dato del año, porque, a pesar de que el descenso de abril fue algo mayor, entonces influyó el parón de Semana Santa.