Sábado, 06 de marzo de 2010.
Las grandes constructoras supieron resguardarse perfectamente de la tempestad en 2009 y acabar el ejercicio doblando sus beneficios. Una situación que no se repitió en las inmobiliarias, que terminaron el año en números rojos: con más de 2.500 millones de euros en pérdidas. Un montante muy elevado pero que contrastó ...