Hola Sara,
Sinceramente, creo que la operación que planteas está fuera de todos los criterios asumibles de riesgo.
Si la entidad propietaria del inmueble os permite subrogaros a la hipoteca de la vivienda, es que las cosas están mucho peor de lo que pensaba.
1 - Aportación inicial: para la adquisición de una vivienda por 270.000 €, para la cual en condiciones normales de riesgo deberíais disponer de al menos al 30% (81.000 €).
Apenas disponéis de 20.000 €, que no da ni para los gastos e impuestos de adquisición. La vivienda actual no sirve como aval, ya que tiene una carga hipotecaria muy elevada.
Sinceramente olvídate de que tasen tu actual vivienda en 210.000 €, te aseguro que estará más cerca de su precio de adquisición hace 6 años (150.000 € / 160.000 €).
2 - Relación cuota / ingresos netos: si solicitais 300.000 €, más los 135.000 € que debes de tu actual vivienda, sale un total de 435.000 €, que a 30 años y con un tae del 4%, supone una cuota mensual de 2.076 €, es decir, más del 50% de vuestros ingresos netos.
Esta relación es insostenible a todas luces, no pudiendo superar el 35% en ningún caso.
No cuentes los ingresos previstos por el alquiler de tu actual vivienda, ya que de cara a la concesión de la hipoteca no son tan relevantes como los ingresos por rentas del trabajo, ya que no están garantizados en el tiempo (periodos sin alquilar por cambio de inquilino, morosos.. etc.)
De verdad, la operación que planteas es claramente desaconsejable. No os podéis permitir esa vivienda, por mucha ilusión que os haga.
La única solución pasa por:
1 - Vender tu actual vivienda por esos 210.000 € que dices que vale.
2 - Amortizar la hipoteca actual.
3 - Con la diferencia (75.000 €), más vuestros ahorros (20.000 €) aportar el 20% del valor de adquisición, más los gastos (10%).
4 - Solicitar una hipoteca por el resto (220.000 €)
Un saludo. |